
Ficha técnica: Título original: Fight Club (El club de la pelea) Dirección: David Fincher Reparto: Brad Pitt Edwar Norton Helena Bonham Carter Meat Loaf
Año de producción: 1999 Clasificación: C
En su momento, cuando estuvo en cartelera, el solo título de El club de la pelea pudo hacernos imaginar que se trataba de una cinta más de acción con las que nos ha noqueado, una y otra vez, la industria norteamericana del cine. Un vistazo al reparto habría confirmado el reto. Un peso completo y un campeón ligero en aquello de llenar taquillas: Brad Pitt y Edward Norton como estelares de la noche.
.....Al inicio de la historia parece que nos hemos topado con una comedia ligera. Algo semejante a los asaltos preliminaristas, donde hay más estudio del contrincante que propuesta pugilística. La presentación del personaje y su circunstancia es por demás divertida: tan sólo un tipo que ha nacido para el consumo compulsivo y ha llegado al punto en el que el insomnio reiterado le hace sentir que nunca está lo suficientemente despierto ni lo suficientemente dormido (Edward Norton). Tal como debe sentirse aquel boxeador fajador que, a fuerza de una resistencia desmedida, ha dejado hechos polvo los nudillos de su contrincante.
.....Más divertido se hace aún el segundo cuarto de la pelea, cuando el fulano sólo encuentra alivio a su falta de sueño en los grupos de auto-ayuda. No a los de Insomnes Anónimos —si es que existen—, sino a los de cualquier tipo. Puede uno irse de espaldas ante la variedad que de ellos existen en el país de las barras y las estrellas.
.....Lo curioso es que, conforme avanza la trama, esta va adquiriendo un ritmo demencial y caótico luego de la aparición de Brad Pitt en escena. El espectador desprevenido, que en la cinta esperaba mirar un combate convencional, encuentra que sus expectativas han sido superadas. Efectivamente, la historia pierde su linealidad y secuencia: tal como si al asistir a una función de box, se alternaran asaltos de peleas distintas y sin respetar su secuencia cronológica.
.....Todo ello adquiere sentido cuando, como tercero en el cuadrilátero, aparece la esquizofrenia: la auténtica estelar de la noche. Lo que aterra de ella no son sus puños, sino la autonomía con que establece su estrategia boxística. Cinta realmente inteligente. Más que pleito callejero, pelea memorable que al menos debe ser vista con su correspondiente repetición.
.....Es difícil afirmarlo, pero pareciera ser una de las mejores lides de Brad Pitt y Edward Norton en la arena cinematográfica. Bien trabajados ambos púgiles en sus respectivas esquinas.
Fuente: http://sepiensa.org.mx/contenidos/clubpelea/club1.html
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